Dile no a las drogas

El artículo de hoy será bastante personal y con contenido reflexivo/depresivo sobre mi vida. Este es uno de esos artículos que suelo hacer sobre la categoría «personal» que tengo en mi blog, pero que en realidad no lo es porque esta al público, esto para compartir todo lo malo que me pasa y aun así demostrar que nada me detiene a ser «feliz» y vivir como si no me pasara absolutamente nada malo (es una práctica constante para separar tu vida personal de todo lo demás, al menos es lo que intento hacer), así que aviso de una vez por si eres de esas personas que solo me siguen por los artículos sobre tecnología e Internet.

Por cierto, en ocasiones subo 4-5 artículos seguidos sobre distintas categorías para variar en el blog, pero en ocasiones me es imposible y toca darle a un tema en concreto, de hecho este artículo y otros más de carácter personal serán subidos paulatinamente porque los escribí durante toda esta semana que no he tenido conexión a Internet, aclaro que ni siquiera sé cuando verán la luz estos escritos porque puede que mágicamente se me arregle la conexión o que los técnicos vengan asistir el posible daño de manera rápida (algo que posiblemente tarde más).

Ahora si, quién avisa no es traidor.

Me es gracioso escuchar cuando drogadictos y ex-drogadictos cuentan sus experiencias de por qué cayeron en las drogas, simplemente me es gracioso pensar que alguien por dificultades tan «minúsculas» e insignificantes caiga en las drogas y no haya podido recurrir a otros métodos más efectivos para escapar de la miseria; podría decir que son débiles, unos inútiles y basuras.

Ya sé que es lo que están pensando: «¿Por qué eres así?», «Qué cruel eres», «Ojalá no le pase eso a un familiar tuyo», «El basura eres tú», «Maldito subnormal» y un montón de cosas que me suelen decir cuando toco un tema en concreto de manera sincera y ojo, con argumento… ya les voy a dar mi punto/experiencia y por ello tienen que leerse el artículo completamente para juzgar después de conocer todos estos datos y no creer que escribo cosas porque si, no, todo lo que escribo tiene un por qué y un para qué; llámame loco, pero es así.

¿Por dónde comenzar? En anteriores artículos personales les he contado que he tenido peleas casi a muerte con un padrastro que tuve y un largo etc, les dejaré el artículo anclado al texto por si quieres leer. Por otro lado, ya sabiendo ese dato, te cuento y te resumo por puntos: Yo hace unos años llevaba casi una vida perfecta, relajada y a gusto, vivía en el pueblo y todo era relativamente más tranquilo (digo relativamente porque la tranquilidad en Colombia gracias a la guerra es imposible) en todo caso se podría decir que no me preocupaba nada, teníamos casa propia, familia y un padre (no biológico, pero era lo más cercano a uno) y de un momento a otro todo se fue a la mierda -Literal- y es aquí donde uso los números para no tener que contarles todo y volver esto un lío de entendimiento:

Todos estos puntos (y eso que resumidos) han sido mi dolor de cabeza durante mucho tiempo, durante el momento de cada punto viví por vivir (por inercia) y lo digo con sinceridad… todo esto me ha marcado y aunque no lo demuestre, por dentro ha sido un total caos, llegue al punto de querer suicidarme y esto no ha pasado solo una vez, fueron en repetidas ocasiones teniendo en cuenta que los lapsos de los sucesos ocurrieron año tras año (quizás). En este preciso momento te estarás preguntando ¿Qué hiciste? ¿A quién recurriste? Cuando paso lo del suicidio de mi hermano tuve gran apoyo por parte de mi madre y tuve largas terapias psicológicas, le agradezco a mi madre por ello (lo bueno también se cuenta) pude salir de aquella depresión con el tiempo.

¿Qué paso con todo lo otro? Recurrí a mi mismo y he ahogado mis penas, con el tiempo aprendí a callar y seguir con la vida «normal» separando los problemas de todo lo otro y se podría decir que lo hago bastante bien: En las salidas con mis amigos siempre cuento con bastante energía y hago que el deporte que practico valga la pena y en el estudio cumplo con todo sin excusas, pero (siempre existe el pero) al final del día me siento miserable, la tristeza me gana y tengo que admitir algo, no soy capaz de llorar… me he bloqueado y aunque hay gente que usa el llanto para liberase, yo no puedo; es ahí donde simplemente me siento en un rincón de la pieza a reflexionar sobre toda mi existencia y el por qué de todo (en lo personal funciona, según yo).

¡Cuidado! Qué lo anterior no te haga pensar que estoy depresivo porque no es así ¿Qué quieres decir GatoOscuro? Es aquí donde sale mi argumento y la gracia que me dan los drogadictos y ex-drogadictos al contar sus historias de mierda. Yo jamás me refugie en las drogas o el alcohol por culpa de los problemas y eso que me han ofrecido un montón a lo largo de toda mi vida, pero la he rechazado completamente, no necesito drogas o alcohol para olvidar los problemas porque al final del efecto esos problemas van a volver y no es que los desaparezca para siempre, antes empeorara la situación, entonces ¿Qué es lo que he hecho? Me he refugiado en el estudio, deporte e Internet; todo esto de la mano ha sido mi salvación para llevar una vida común y corriente, también es lo que me motiva a seguir con la misma (vida).

Jamás me verás llorando o drogándome para olvidar algo, hago algo mejor, coger mi Skate y salir a rodar, caerme, rapasme, sentir adrenalina, velocidad, SENTIR QUE ESTOY VIVO y listo; Ahora tengo una excusa para evitar los problemas de mierda y estoy más vivo que nunca, el odio también me ha hecho crecer, no he perdonado y tampoco he olvidado y de seguro en algún momento devuelva todo lo malo que me paso a las personas implicadas, es algo que me motiva a seguir con lo mío… también sé que estás pensando en este momento «¿No aprendiste nada?», «El odio no lleva a ningún lado» y un largo etc. Aquí es donde le doy la razón a todos los que me critiquen por no tener una idea mejor y es que en este contexto sí que me considero un radical; Yo no perdono y tampoco coloco la otra mejilla para sentir de nuevo el golpe.

Si muero que sea en guerra (Al final termina siendo una guerra conmigo mismo) por ahí leí que hay personas que cuando no tienen un enemigo fijo buscan uno y quizás yo soy de ese tipo.

Recalco que sé que esta mal y lo sé, tras entrar mucho en filosofía y ética/moral sé que es algo que no es correcto, no tiene lógica y quizás no tenga una razón, pero es algo que me cuesta admitir y que quiero corregir a largo plazo ¿Qué es? Me gusta la guerra, me gusta lo bélico y quizás también me guste solucionar las cosas como un verdadero primitivo, a los golpes. Mi parte del día a día para cambiar esto ha sido reflexionar mucho y justificar mis actos (ha funcionado) ahora siento que soy más paciente y que quiero solucionar las cosas por medio del diálogo, solo hay un pequeño problema; me puedo contradecir en algunas cosas. Un día diré que el diálogo si que sirve y al otro diré que no, que todo se paga por las buenas o las malas.

Me avergüenza admitir que tras saber que algo no es correcto lo siga teniendo como pensamiento predominante, prometo dejar el pensamiento de guerra atrás.

Seguramente este sea el único articulo personal durante varios meses porque he unificado muchas cosas que quería decir en un solo escrito, espero no cansarlos con este tipo de categorías y que sigan con las que mejor les guste leer; Es mi otra forma de liberarme y sentir mi consciencia limpia. Además de que esto lo dejo como un cumplido fijo y público para tener en mente lo que digo en él; ser más razonable y luchar por mi felicidad.

Agrego que a partir de este artículo se vienen varios artículos interesantes sobre ciberseguridad, Internet, y mucho más.

Reflexión: No hay que escapar de los problemas con métodos tan negativos y perjudiciales (como las drogas y alcohol) lo único que harán es empeorar nuestra situación y hacernos perder cada vez más el sentido de la razón. Por otro lado, hay que luchar por ser feliz, que nuestra felicidad no dependa de nadie o de algo; sé feliz.

PD: Si en algún momento te sentís triste acude a un adulto o a un amigo cercano; si no confías en nadie… escríbeme.

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