La Armonía. Capítulo primero.

Ya ha pasado un rato desde el crepúsculo, la hermana Solhare, la dadora de vida, acababa de retirar su cabellos dorados de los cielos finalizando su jornada, Alandurih decide imitarla y hacer noche en el claro del bosque que está cruzando en su viaje a la ciudad de Tintialea.

Recoge unas cuantas ramas secas de alrededor y las coloca en un montoncito. A su alrededor pone unas cuantas piedras por seguridad. De una bolsa pequeña saca unos polvos que esparce sobre los palos y susurra suavemente. – Arshui La hoguera se enciende, saca de la bolsa grande unos boniatos, los envuelve en unas hojas y los acerca al fuego.

Mientras espera a que la cena esté lista repasa en su cabeza su día. Hoy la Armonía de Galendil se ha reunido y han hablado de lo visto por les camarades exploradores a su regreso del este. Allí la situación a un esta peor, la tierra está seca, sin rastro de agua. Y la vegetación ha desaparecido.

Han propuesto solicitar ayuda y consejo a la Armonía de Tintialea. Allí tienen más conocimiento y pueden que sepan que está pasando. Además sus graneros tienen reservas que pueden compartir con su poblado, ya que las suyas se están agotando debido a la llegada de les refugiades que llegaron hace un mes a Galendil.

Sin pensarselo un instante ella se ofreció para realizar ese trabajo. Es la que tiene sus piernas en mejor forma y puede llegar con bastante rapidez.

Ha caminado 40 km en esta jornada y aún quedan 360 km de viaje. Revisa de nuevo las provisiones y coge una bota. Se acerca al arrollo que pasa al lado del claro a recoger agua.

Mira su reflejo en el agua, Una de sus puntiagudas orejas asoma entre su cobrizo pelo. La hermana Lunhare acaba de aparecer en el horizonte, iluminando su rostro.

Se dice a si misma. Sonrie, se moja la cara, bebe un poco y rellena la bota. Regresa a la hoguera y saca los boniatos. Los pela con cuidado para no quemarse, los adereza con un poco de pimienta y sal y se los come. Después saca un pequeño libro y empieza a leer. Es una historia de fantasia, de unes seres de otro planeta. Inventan algo llamado electricidad y se sumergen en los oceanos para explorarlos. Hay un conflicto entre varies de eses seres por el control del invento. La historia le gusta, no es la más interesante que ha escrito la camarada Ursuduri, pero para conciliar el sueño edta bien.

Sus ojos ya le pesan y decide dormir. No sin antes dedicar unos últimos pensamientos a lo que está sucediendo, si en otras regiones también ocurre y si la República Comunista Élfica De Amendil podrá afrontarlo.

El sueño la invade y su último deseo antes de entrar en las tierras de Morfender es el bienestar de su pueblo.