Canicas

Hoy hace un día de canicas. Lluvia que cae sobre la hierba, sobre la tierra. El agua ablanda el suelo, dejando paso al barro. Y, despierta el olor. El aroma de los viejos recuerdos que almacenamos en esos rincones olvidados en los más profundo de nuestra alma.

Acudes a ellos, los abres y empiezan a brotar como una fuente. La mujeres mayores se juntan en un corrillo mientras preparan braseros para mantenar los hogares calientes, hablan de su dia día, de penurías y alegrías. Vaivenes de la vida que compartidos se llevan mejor.

Les niñes ya hemos vuelto del cole, y con bocadillo en mano, entran en el jardín. Cavamos un hoyo, metemos nuestras pequeñas manos en nuestro bolsillos y sacamos nuestras canicas. Bolas de cristal grandes, pequeñas, rojas, azules, y los más afortunades sacan las suyas de varios colores.

Las echamos al hoyo y empezamos, una cuarta, dos, uy no le has dado.

Pasan las horas. Y el olor de fuego y tierra humeda se mezcla contigo. Forma parte de ti, un compañero hasta el fin.