FMA

Nadie habla. Nadie grita. Nadie llora.

Nadie habla. Nadie grita. Nadie llora.

Papá, dame la mano para cruzar. Me dices cogiendome del brazo.

Saco mi mano del abrigo,y agarro su manecita.

Tan pequeña, tan frágil. No como esas otras tan fuertes tan grandes. Esas manos que movían la tierra sacando sus frutos, cada día, cada mes, cada año, toda su vida.

Esas manos que daban toda su energía a cambio de mejorar la mía. Esas manos que empuñaron armas en la guerra. Esa guerra que acabó con las palabras, empezó con los gritos, y nos inundó de lágrimas.

Esa guerra de la que nadie habla, y si gritas hay personas que se enfadan, te arrestan, y te callan.

Esa gente que manda, que te dicta, tus pasos, sus normas. Que solo ve su grandeza, que la gana forzandote a que la pierdas. Que solo cuida si pagas. Que solo quiere si obedeces. Que a la más pequeña discrepancia te tortura, te humilla, te desgarra.

Porque son los que vencieron, los que ganaron, los que te explotaron.

Sin embargo, cuando siento el calor de tu mano se que queda vuelve la esperanza. La esperanza que se alzarán. Y todes hablarán, todes gritarán. Las lágrimas serán de alegría porque volverá

la libertad.

It's only test

Los domingos son como un cacahuete tomando el sol en un sofá.

Los domingos son como un cacahuete tomando el sol en un sofá.

La mama de Pedro, que estaba respondiendo a emails del trabajo muy urgentes, dejó el móvil despació a un lado y miró a su hije. Levantó una ceja y preguntó extrañada. –. Por qué dices eso?

Pedro lanzó un suspiro. No era la primera vez que mamá no sabía cosas que a todas luces eran evidentes. Para ser tan mayor no parecia muy lista, pensaba para sus adentros.

–. Es que no lo ves? Si está clarisisisimo.

Mamá miro a pedro, miró al cacahuete, volvió a mirar a pedro. Llevaba una semana de mucho estrés en el trabajo. Demasiadas tareas pendientes y sus jefes las querían para ya. No tenía espacio para prestar atención a las ocurrencias de su hije.

–. Pues no sé

Y alargó una de sus manos para coger el fruto seco.

–.NOOO!!

Pedro la detuvo.

–. No le molestes. Está descansando de tanto meneo en la bolsa, de aqui para allá. Arriba y abajo. Todos los días recibiendo empujones de sus compañeres. Ahora solo quiere parar.

Mamá, intrigada, preguntó –. Y porqué está al sol? –. Mamá, por favor. Obviously...

Obviously era una palabra nueva que habian aprendido en el cole esta semana y le encantaba como sonaba. Así que aprovechaba cualquier oportunidad para decirla.

–. ... Este cacahuete necesita la luz y la calma para que eso que lleva dentro sepa mejor cuando nos lo ofrezca. Los domingos también son para eso.

Ante la respuesta, mamá se quedo callada unos segundos. Miro al cacahuete con detenimiento, volvió su mirada a su hije y le sonrió.

–. Pedro, te apetece que leamos un libro?

–. Siiii!!

Respondió pedro entusiasmado.

–. Mamá, puedes leer el de la tortuga y la liebre?

Solicitó pedro, le encantaba ese.

–. Pues va, trae la tablet, que alli está guardado.

Mientras pedro fue a por ella, mamá acabó de escribir un último email a sus jefes.

... Ya basta. Mi hije y yo vamos a alimentar lo bueno que tenemos dentro. Adios.

Publicado inicialmente en:

https://pleroma.site/notice/9neMvKT4lebJpBrcMi

#Hola mundo